domingo, 4 de septiembre de 2016

Días 4 y 5

Día 4:
Otra vez desperté con mucho dolor en todo el cuerpo, sigo con tos de tísico y estoy exhausta.

Metí varias ramitas de bróculi con aceite de oliva y flor de sal de Colima que me trajeron Memo y Tania en su último viaje a la Cervecería de Colima.

Estaba triste y me puse a hornear. Hice un panqué de plátano. Me puse a pensar en el futuro mientras lavaba los platos y me pegó la incertidumbre. No sé qué siga con la vida. 2016 me ha enseñado que el plan es no tener ninguno y adaptarse a lo que viene.

Empecé a ver la serie de The Returned. Casi la terminé. Chupé la espátula con la que hice el betún y creo que la cocoa hizo que no pudiera dormirme hasta las 3 am.

Vi el Libro de la Selva, la de humanos y computadoras.. me encantó y me puso de buenas.

Día 5:

Fue la fiesta de Emilio, el tema fue Lego. en el camino al salón tuve muchas náuseas y sentía como si me hubieran sacado el alma del cuerpo. No pude contar las lágrimas y me eché a llorar... luego me aguanté el dolor y el asco y todo y traté de adaptarme al espacio. La vida pasa muy rápido. Emilio tiene 8 años ya y es enorme y brillante.
Solté un par de carcajadas, me comí un chicle de esos de uva que pierden el sabor en dos minutos pero hacen unas burbujas gigantescas.

El pastel de cumpleaños fue de zanahoria y estaba muy bueno.

Planeamos lo que faltaba del viaje a Italia de noviembre. Cené tacos y escuché a Mozart antes de dormirme. Luego me di cuenta que no podía dormir y me desperté a escribir esto.

Saqué la basura y tomé la computadora. Estoy cansada. Espero que la vida no sea esto nomás, un cansancio constante y un esperar que despiertes sintiéndote mejor.

Pasé 30 minutos repartiendo los 827 millones del Melate que habían de premio. Me di cuenta que no tengo muchas aspiraciones económicas, de los 40 y pocos mdd que son,  repartiría 9 a mi gente querida, 12 para el fisco (no por gusto) y 2 para mí, el resto los ahorraría y viviría de intereses. Me compraría una casa grande con un huerto y una pantalla grande para un karaoke y ver Netflix, además de una cocina gigantesca, compraría una casita en San Sebastián para ver el mar del norte de España, me quedaría con mi coche, no compraría más zapatos, solamente un par de bolsas y me iría de viaje a Madrid a comprar libros y tal vez a Nueva York a sentarme al Met a ver gente pasar.
Nunca me ganaré el Melate, pero creo que las aspiraciones que hay no están tan alejadas de lo que puedo tener algún día.. tal vez la pantalla tipo cine para el karaoke no suceda, pero la vida no es perfecta.





jueves, 1 de septiembre de 2016

Día 3

Festejo con Nora por su ponencia y por estar.

Hablamos del futuro y del amor que le viene en el camino.

Comimos en Cheesecake Factory porque yo tenía de un carbohidrato gringo reparador.

Pedí tacos de pescado pero los chicken littles que pidió ella estaban mejores. Té negro y un tiramisú cerró el asunto.

Hoy dejaron entrar al imbécil de Trump a México y me dio mucho coraje e hice berrinche.

Me sentí cansada todo el día, como si me hubieran quitado el esqueleto y fuera nomás una bolsa de plasma moviéndose por la vida.

Pero me reí y me emocioné.

Me siento una mujer vieja en el cuerpo de una persona de 32 años. No es necesariamente malo (pero tampoco creo que muy bueno)


Esta Canción del día la saqué del Cheesecake Factory. Me gusta Sia, esta suena a la que era antes y me dio gusto.

Pasó un miércoles más (o uno menos, como se guste presenciar)

La cotidianidad es buena y tuve mucho de ella.


miércoles, 31 de agosto de 2016

Día 2

Sigo con tos y frío.

Lo mejor de mi día fue cocinar una sopa de tortilla deliciosa, no tenía mucho más en mi refrigerador y alacena así que tuve que improvisar y hacerme una sopa fue lo que mejor pude hacer por mí hoy.

Aquí la receta:
 2 jitomates asados en comal
2 tortillas de maíz fritas
2 chiles guajillos asados e hidratados en agua caliente
3 tazas de caldo de pollo
2 cditas de aceite de canola
Licuar todo lo anterior (menos el aceite) y en una olla colocar el aceite y una vez caliente añadir el licuado de jitomate-chiles-tortillas.

Si tienes epazote, mucho mejor, si no lo tienes,ni modo. Yo le añadí una cucharadita de crema y un poco de chile seco cortado; me hizo falta un poco de aguacate y chicharrón seco, pero se hace lo que se puede con lo que se tiene.

Mi canción del día fue otra de Juan Gabriel (lo siento, la muerte está muy reciente) a dueto con Natalia Lafourcade, se llama Ya no vivo por vivir.

Lo malo de mi día: la maldita tos y un plátano que comí que estaba bastante desabrido. Le faltan algunos días para estar en su mejor momento, pero tenía antojo de plátano y por atascada (todo esto sin albur) me lo comí aunque no estaba listo.

Llamé para dar de alta Clarovideo y me contestó alguien que juré que era una grabación, de hecho dije en voz alta: "ya dejen de poner malditos robots al habla si queremos hablar con humanooooooos (todo en gritos) hasta que del otro lado me contestaron: no soy un robot, soy Miguel. Obvio me reí y me dio pena, pero poquito tiempo; algo muy yo cagarla siempre con tonterías de este estilo.

También vi la película de Burn con el guapísimo de París Bradley Cooper, recordé lo que sentía dentro de una cocina y lo feliz que me hace cocinar y la adrenalina de sacar un servicio. A ver qué sucede en el futuro con mi carrera y con mi vida. En dónde (y cómo) acabo.

Esto lo publico ya en el día 3 porque NO SÉ LLEVAR UN MALDITO DIARIO

lunes, 29 de agosto de 2016

Día 1 (y pre 1):

Ayer se murió Juan Gabriel.

Puse varios de sus videos y canté y lloré poquito. Me encanta su música y me parece también terriblemente cursi. Me lo presentó mi abuela y sé que cuando ella se muera, será mi línea directa para recordarla. Tenía la fantasía de que cuando ella muriera podría ir a ver a Juan Gabriel en concierto y sentirla cerca, ayer perdí ese recurso y eso me dio mucha tristeza.

Hoy me comí una tuna deliciosa y tosí todo el día pues estar con las defensas bajas por el medicamento me tiene jodida en cama y con una tos que Chopin y yo parece que compartimos dolencias.

Terminé de ver Mad Men y no lloré nada, me sorprendí mucho de la ausencia de llanto después de 7 temporadas de la serie más deprimente de la historia.

Cociné un arroz con curry, verduras y una lata de sardinas doraditas en la olla.
Perdí varios minutos peleando con la gente de Superama a domicilio por una serie de pendejadas pero no perdí la calma y disfruté (como siempre) guardar las cosas en el refrigerador y la alacena.

Mi canción del día fue esta, tributo a Juan Gabriel y a mi abuela, que siempre me pide escucharlo.

Te extrañaremos Juan Ga de amor

Recurrente y Remitente

Once años llevo peleando contra algo que no se aventaba al 100 a querer chingarme la vida.

Once años de estar esperando que alguien dijera que sí tenía algo grave y que no estaba loca.

Once años de estar enferma y de muchas altas y bajas y de "diagnósticos de cura".

Hoy por fin me informan que sí o sí la Esclerosis Múltiple se me declaró inquilina en la cabeza y pues a los invitados hay que tratarlos con buenos modales.

Hoy comienzo este espacio que me servirá como un diario para recordarme a mí lo que ha sido el proceso y cómo me voy sintiendo en general.

Hola Mariana, este diario es para ti.

lunes, 13 de enero de 2014

Mesamérica .... el inicio con Empellón



Después de dos ediciones de Mesamérica mi concepción de la cocina mundial se vio severamente afectada. Cada uno de los días de ambas ediciones me ofreció una puerta a un nuevo panorama de lo que está pasando en el mundo, me hizo cuestionarme todo lo que pensaba de la comida y lo que la rodea.

Diseñadores, periodistas, arquitectos, historiadores, investigadores, ingenieros, sommeliers y muchos cocineros pusieron pie en ese escenario que a muchos (si no es que a todos) nos cambió las ideas.
En cada ponencia tomaba notas: “buscar la página”, “seguir a X en twitter”, “visitar su restaurante”, “seguir el proyecto de cerca”.
Unos meses después tomé mi libreta y descubrí una lista de casi tres páginas de restaurantes por visitar.
Una visita cercana a Nueva York me obsequiaba la oportunidad de visitar algunos de los lugares que se habían anotado en mi lista. Roberta’s , Empellón, Eleven Madison Park, Frankie’s Spuntino. Conseguí reservación en Empellón y Frankie’s. La reserva para Eleven Madison parecía imposible luego de haber sido nombrado como uno de los mejores del mundo, pero un día, en un golpe de suerte, conseguimos una mesa jugando en el Open Table. Ahora sí, tenía la oportunidad de conocer el lugar de Humm y Guidara, en una mesa para cuatro personas que compartiría con mis padres y mi adorada amiga Sara.
El viaje a Nueva York llegó. Faltaban 13 días para la cena tempranera (17:30) en Eleven Madison y por lo tanto tuve que llenar los otros días con comidas en los diferentes lugares que quería visitar. Empecé con Empellón.


EMPELLÓN.
El lugar del genial Alex Stupak que había puesto pie en Mesamérica en la primera edición junto con su esposa y colega Lauren Rensler. La maestría y respeto con el que prepararon unas tostadas de inspiración mexicana me pareció que sería un lugar digno de visitar. Llegué a la cita muy temprano, de hecho fui la primera persona en llegar al lugar. Entré y me dieron mi mesa reservada, mi mesera amabilísima y perfectamente entrenada fue una gran guía por el lugar. 

Le dije que quería escribir sobre Empellón y que venía de México, que por lo tanto solicitaba que me sorprendiera. Me preguntó qué me gustaba beber y le dije que mi bebida favorita era el mezcal. Frente a mí estaba la barra, con la bartender cuyo look de Lisbeth Salander, con tatuajes y un fabuloso corte de pelo me parecía maravilloso. Debo decir que nunca he visto a una persona que prepare cocteles con tal concentración, maestría y un gusto excepcional. La barra llena de destilados mexicanos (y del mundo) me hacían pensar que estaba en un bar mexicano y no en la 1era avenida y la 7ª de Manhattan. Mi coctel con mezcal fue absolutamente glorioso, a veces todavía lo recuerdo con añoranza. 
A partir de allí comenzó un desfile de platillos complejos y visualmente impecables. Abrí boca con un guacamole con pistaches y unas tostaditas majestuosas, continuaron con un plato de navajas con guayaba, rábano picante y cebolla; platillos minúsculos llenos de sabor desfilaron sin parar, yo no sabía qué comería, no tuve decisión alguna y ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, pues Empellón es un lugar con un menú establecido y la gente suele tener favoritos, pero a mí me sorprendieron con los favoritos de la cocina.
Uno de los mejores platos que probé:  sus Shishito peppers with raja infused crema and epazote oil, pero la estrella más importante de la noche para mi gusto (además del postre) fue la zanahoria rostizada con mole poblano, yogurt y berros, realmente excelso. 

El postre fue perfecto, merengue, maracuyá y aceite de oliva. No tengo fotos pues llegué tarde al lugar con un celular sin batería pues había estado fotografiando la ciudad. 

Cada platillo me hacía pensar que Stupak era un genio, me impresionaba su sensibilidad y su facilidad para expresar la belleza del mundo en un platillo.
Platos influenciados por Miró, Pollock, Rothko, esa fue mi percepción final. Una técnica obsesiva y meticulosa, nada se deja al azar, todo se planea milimétricamente y se balancea con un look desenfadado y meseros con jeans, tenis y camisas de cuadros. Una barra que deja boquiabierto a cualquiera y música que me recordaba que estaba en Nueva York, rodeada de Hip Hop y Rap. 
Los cocteles lograban que el mezcal expresara notas que jamás pensé que pudiera tener al mezclarse con algún ingrediente. 

Puedo decir que si bien la cocina de Stupak y Rensler tiene una influencia mexicana importantísima y perfectamente ejecutada, logran hacer una reinterpretación que la hace tocar una línea de perfección que pocas veces he visto. Un mole exquisito y visualmente sin falla inmerso en Nueva York, en un platillo digno del restaurante más elegante del mundo con un fondo de Hip Hop y un grafitti en la pared es una cosa que se cuenta fácilmente pero que únicamente demuestran que la mancuerna Stupak-Rensler solamente puede traer una cosa: EXCELENCIA.

lunes, 30 de diciembre de 2013

La montaña rusa alias 2013

No sé en que momento se acabó el año...
Empezó en Fort Lauderdale en una casa rentada con mis padres, hermanos y abuela y terminará en compañía de algunos de mis amigos más queridos.

Este año me ofreció maravillas en todos los aspectos... en lugar de hacer una narración ETERNA de cada cosa, va la lista:

1.Pasar por primera vez fin-inicio de año fuera de casa.
2. Viajar :
  • Fort Lauderdale, Florida
  • Nueva York (dos veces en el año)
  • Philadelphia
  • Guadalajara
  • La Paz, Bolivia
  • Lima, Perú
  • Barcelona, Sevilla, Cádiz, Barcelona, España
  • Funchal, Portugal
  • Tuxtepec Oaxaca
3. Comer en lugares espectaculares en México:
  • Sud 777
  • Barra Vieja
  • Restaurante Nicos
  • Primario Foodtruck
  • Pan Comido
  • Eloise
  • Lula Bistro
  • Restaurante Alcalde
  • La Docena
  • I Latina y Anita Li
  • Restaurante Eloise
  •  Los Parados
  • Salón Progreso
  • Lampuga
  • Merotoro
  • Rosetta
  • La Taberna del León
  • Amaranta
  • Bretón
  • Taro
  • Barraca Valenciana
4. Lugares espectaculares fuera de México:
  • Empellón
  • Roberta's
  • Frankie's Spuntino
  • Alice's Teacup
  • Luke's Lobster
  • Eleven Madison Park
  • Le Bernardin
  • Café Boulud
  • Pío Pío
  • Gramercy Tavern
  • Espai Sucre BCN
  • 41 grados experience
  • Aponiente
  • Regional
  • Gustu
  • y otros en Perú cuyo nombre no recuerdo
5.  Experiencias increíbles
  • Apertura del restaurante Gustu en La Paz
  • Talleres fuera  y dentro de México
  • Cenar en restaurantes de hartas estrellas Michelin y de los mejores del mundo
  • Salir en la tele
  • Ponencia en Alimentaria
  • Supervisar y cerrar el proyecto de una escuela de cocina en línea
  • Mesa redonda en Claustro de Sor Juana
  • Grabar el podcast que será lanzado en 2014
  • Cruzar el Atlántico en barco
  • Empezar a escribir en algunos medios.
  • Bodas de grandes amigos
  • Nacimiento de hijos de amigos que adoro
  • Mesamérica
  • Ser jurado de un concurso de cocina
  • Ver a los yankees en la fila 8
  • Que me nombraran una de las 140 cuentas de twitter (ni yo sé xq)
  • La comida de Escondite Supper Club
  • y la más especial y feliz de todas: la boda de mi hermano

6. Mucha buena música , libros y películas.
7. Muchas risas.. más de las que creí merecedora...

8. Se mantienen los mismos amigos y han llegado algunos nuevos a enriquecer mi vida y mis afectos.

9. He sido muy feliz... más q en cualquier momento de mi vida... y lo mejor es que cada año que termina, desde hace algunos años, digo lo mismo, así que las cosas van mejorando sin parar.

Este año termina con cosas buenas en el trabajo y meses en los que casi he tenido que vender mi riñón..  una verdadera montaña rusa laboral....espero que 2014 venga con más estabilidad económica y sobre todo que los nuevos proyectos que traigo en mente se aterricen por fin y todo salga maravillosamente.

2014...cumplo 30 años... estoy lista... bring it on.

martes, 20 de agosto de 2013

El puente que nos une (parte 1)

Cuando pienso en los momentos que me he sentido realmente cerca de alguien no puedo evitar pensar en comida.
Cocinar para otros es entregarle todo lo que uno es en cada plato. El puente que me une con el otro es un plato (o muchos). Pero es la comida no solamente es vehículo si no final en sí mismo. Darse por completo a través de algo que terminará justamente "dentro del otro", ocasionando cambios en su percepción hacia nosotros y que buscará siempre crearle un bienestar momentáneo y un recuerdo feliz para el futuro.

Una de las historias que recuerdo con más cariño es la siguiente:

Hace ya unos años la vida me llevó a trabajar en Israel, haciéndome cargo de un hotel de voluntarios de una excavación. Antes de llegar a mi destino final, que sería la ciudad de Magdala, llegué a Jerusalén.
El lugar que supervisaría era llevado por el mismo grupo de LC que tenían a su cargo Notre Dame en Jerusalén. Pasar casi 3 semanas en contacto con las mismas personas, casi 24 horas del día, encontrándonos en todo momento, en uno de los lugares que más han cambiado mi existencia no era cosa sencilla. Allí conocí a un grupo de cuatro mujeres maravillosas que eran Consagradas y cuya visión de la vida me ayudó muchísimo a nivel personal. Como suele pasar cuando uno es cocinero o ama cocinar, quiere regalarle al otro una comida, como gesto de apreciación y un sello de amistad comestible. Así que me lancé a buscar un supermercado que estuviese cerca del lugar en el que vivía. La aventura fue maravillosa pues todo estaba en hebreo y se convirtió en una odisea absoluta encontrar ingredientes. Recuerdo que encontré unos canelones que decidí rellenar con un maravilloso queso israelita que me dieron a probar en ese momento y que ni siquiera intentaré mencionar, espinacas y bresaola, además de unos cuantos piniones (mi teclado no tiene enie, cabe aclarar). De postre decidí preparar un tiramisú y compré unas soletas y usé una especie de requesón majestuoso y decidí que llegaría a pedir una taza de café en la cocina del restaurante del hotel en el que vivía.

Volví al lugar y comencé a cocinar para estas mujeres que me habían regalado su amistad, sus risas, sus historias, sus oraciones. Pocas veces he conocido a personas tan auténticamente buenas y agradecidas. Cociné para ellas en lo que me pareció una centésima de segundo y nos sentamos a la mesa. No recuerdo la textura de la pasta ni el sabor del tiramisú, pero recuerdo que una de ellas, Alessandra, de origen italiano, me dijo que tenía anios sin probar bresaola y que estaba muy feliz pues le recordaba a su familia y lo que comía cuando volvía a casa de visita. Después de ese comentario sentí que el corazón se me llenaba de felicidad... Agradecimiento, sorpresa, halagos, felicidad.. todo era tan genuino y tan hermoso. Un plato había logrado evocar algo de la vida de otra persona, y entonces todo valió la pena, el viaje a un supermercado lejano, el calor de 40 grados que había soportado cargando varias bolsas de regreso, el ridículo al no entender ni jota de los productos que ‘buscaba’. Me sentía feliz de ser cocinera y de poder darle a alguien un poco de mí en un plato hecho con todo el amor del mundo contenido en un bocado.

La comida había sido el puente que me permitía agradecerles sin palabras todo lo que habían hecho por mí en esos casi treinta días de companía. Al día siguiente partimos a Magdala y no volví a verlas. Han pasado ya varios anios desde que eso ocurrió y aún guardo esa cena como una de las más hermosas de mi vida. No he vuelto a ver a estas mujeres y cada que tengo un día difícil, recuerdo la sencillez y el amor con el que viven su vida y cómo me hicieron sentir esa noche que cenamos juntas que sé que sin importar qué pasa en el mundo y en mi vida, TODO ESTARÁ BIEN.


viernes, 16 de agosto de 2013

El menú de mi vida parte 1

A lo largo de mi vida he querido a muchas personas... cada uno de ellos tiene un platillo especial en mi corazón. Hay gente que si bien ya salió del "menú" de mi existir, sigue siendo parte de la carta y que si bien ya no se ofrece al público, no olvido y por ende no repito, para "no aburrir" a los clientes.

Hoy quiero escribir los platos que son para mí las personas que más quiero hoy en día, mis amigos, a los que me unen tantas cosas, pero principalmente el cariño desinteresado y lleno de antojos y de risas.

Issa: mi comadre es una taza de té Earl Grey que se dejó el tiempo justo, cuyo amargor y suavidad están en balance y que cada sorbo es sorpresa y gozo. Su amistad y su presencia se agradecen siempre, su sentido del humor, su escucha y su talento ayudan en los tiempos de cansancio y en los de alegría. Ofrece un dejo de excentricidad y de regusto cítrico, dado por el aceite de bergamota y por la cautela con la que se mueve por el mundo. De risa fácil y explosiva no se confía de cualquiera y puede ser muy seria (hasta caer en la mudez) si no conoce el entorno en el que se mueve. Discreta, prudente y de opiniones radicales y difícil de persuadir. Transparente y directa. Issa es el té más fino y el más amable con el que la bebe.Su calidad se percibe hasta en el agua que forma parte de ella.

Luigi: Me recuerda a un curry verde tailandés.Es un hombre que no puede pasar desapercibido. Fortachón y alto, Giordano (que es apodo y apellido) se entrega completo cuando lo conoces. Es una mezcla de sabores que no cuesta trabajo comprender y que de inmediato se convierte en un favorito. Tiene el peso justo entre todos los elementos que lo componen. Buen amigo, escucha, siempre amable, optimista sin caer en el fantochismo, apoyador y cariñoso. Es una explosión de elementos y reconforta cuando se está cerca de él. Un hombre bueno en toda la extensión de la palabra, como los ingredientes que se deben de usar para crear un buen curry.

Pablo: Una de las primeras adquisiciones del menú nuevo de mi vida. Él es una tostada de crema de rancho en el mercado. En un principio su timidez puede hacerte pasar de largo. Pablo no se mostrará si no lo buscas. Solidario, sencillo, gracioso y muy cabrón cuando quiere serlo. Pablo es la tostada de crema de rancho que puede caerte pesada si hace mucho no comes una buena crema y te has conformado con lo que venden en el supermercado. No necesita mucho para ser (y hacerte) feliz. Es un tipo extraordinario con apariencia de ordinario, tiene la maldición de querer estar atrás del telón cuando merece ser el actor principal de la obra. Talentoso y callado; no tiene que decirte mucho, el día que pruebas un plato suyo o un helado que hace pensando en ti, con todo lo que amas, te ha dicho todo lo que quería. Es el ejemplo de que no hace falta hacer demasiado para hacer feliz a una persona.

Margot: Una pieza de callo de hacha sellada y servida con una salsa de habanero. La delicadeza de su carne y su persona se deja ver de entrada. La suavidad de su trato, de su voz y sus palabras se ven únicamente contrastadas por la potencia de sus pensamientos, de su lucha y de sus ideas. De esas personas que tienen muchos talentos y que si bien se han enfrentado al dragón de las siete cabezas y lo han vencido sin decir palabra alguna, te celebran tus más pequeños triunfos, haciéndote sentir que fuiste el verdadero asesino del dragón; aunque no sea cierto.

Lucía: el gaspacho moreliano. cuando pienso en ella siempre pienso a color. Lucie es fuerza, energía y una solidaridad y amor incondicionales. Lucía está llena de sabores simples y ligeros, que refrescan, que suman ingredientes que parecería que no combinan entre sí pero que unidos crean una armonía maravillosa. Chile, queso, cebolla y fruta. Eso es L, siempre buscando ser mejor, llenándose de opciones, de sueños, de vida, de amor, de buena onda. Lucía es una tarde fresca de verano, una mañana lluviosa, una noche fría y neblinosa. Un gaspacho moreliano lleno de sabores que son accesibles para el que lo busque, pero que esconden en sus pequeños detalles la majestuosidad de su perfección.

Nora: un chilli perfecto. Nora es la mezcla de ingredientes más secreta que existe. La suma de sabores que por su lado brillan pero que al mezclarse en una olla por un buen rato se vuelven virtuosos. Nora es la cocoa, la semilla de cilantro, el pimiento, el jitomate, la carne. Es un oído incomparable, una idea rápida, una cabeza que no descansa y una amiga de cocción lenta pero constante. Un oasis en un desierto texano. Nora es comfort food. Nora es especias, es una mordida refrescante a una semilla de cilantro, es el perfume. Es todo lo que se espera de un chilli y mucho más.

Viviana: ella es un pastel de dátil con nuez. Es una suma de elementos que reconfortan el alma y que te dejan cerrar una tarde de complicaciones o desesperanza con un buen café y un bocado dulce. Vivi es valiente, es trabajadora, es solidaria, es apoyo, es soporte y a veces se presenta como una rebanada delgada de pastel, nomás para quitarte el antojo dulzón y a veces se aparece como una pieza completa que está allí para uno. Talentosa, buscando ser mejor, a veces más esponjada, a veces más compacta, pero siempre atinada en la cantidad de crujibilidad y la de suavidad. El postre que acompaña y que resuelve el antojo de dulce sin ser empalagoso.

Sylvana: ella es una ensalada César. Es un clásico ya en mi vida y está formada de varios elementos que se preparan al momento con otros tantos que tienen mucho tiempo de reposo. Ella es la anchoa que se sala y se trabaja por mucho tiempo, la ensaladera de madera que no imparte sabor al aderezo pero que es irremplazable, es la yema de huevo que necesita ser fresca para no enfermar al comensal. La ligereza de las lechugas orejonas, la potencia del parmesano y del ajo, lo vibrante del aceite de oliva y lo crujiente de un crutón. Es  una joya que acompaña al más perdido o que sorprende al menos experimentado.

Ésta es mi gente... ésta es mi vida... la primera de las muchas partes que faltan por escribirse....

Provecho

martes, 26 de marzo de 2013

Casi 30 (cosas que me hacen feliz)

Desde agosto no me paraba por mi blog. Ya es una costumbre arcaica en este mundo de la información desechable escribir en un diario virtual. Nunca he sido buena para los diarios ni para las notas... lo mío es recordar pedazos de las cosas y siempre marcar a las personas o a las temporadas por una canción.

Hace 10 días cumplí 29 años... me queda uno para poder llegar a los 30.

Como me gustan las listas haré una, pues porq básicamente este es mi blog y escribo de lo que me gusta...

A continuación las (casi) 30 cosas que me hacen feliz.

1. Lavar y doblar la ropa.
2.Acomodar los cojines de mi sala y conseguir nuevos diseños.
3. Los besos llenos de baba que dan los niños.
4. Ver mis series favoritas de corrido, en maratones y mejor aún si es acompañada de gente que quiero con todo mi corazón.
5. A mi abuela dándome sus recetas, siempre empezando con "le pone su ajito, su cebollita".
6. Las carcajadas honestas y sonoras.
7. Comer helado directamente del bote.
8. La catsup con curry.
9. Planear viajes.
10. Comerme un trozo de chocolate, despacito y sin masticarlo.
11. Una buena copa de vino.
12. Las pinturas de Gustav Klimt.
13. Los amigos que están cuando ni tú sabes que los necesitas.
14. El momento en que una nueva receta sabe mejor de lo que esperabas.
15. Pelar una mandarina con las manos.
16. Cantar a grito pelado en el coche.
17. El sabor del jengibre cristalizado.
18. Las parejas de viejitos que se quieren.
19. Los niños jugando en el parque.
20. El mar y su olor.
21. Pasar horas en un museo, mirando el mismo cuadro.
22. La sensación de hueco en la panza cuando terminas un libro.
23. Llegar a un restaurante y que te sorprenda.
24. Los mercados.
25. Manejar.
26. Morder los hielos de mi vaso.
27. La capacidad de sorpresa de la gente.
28. La sencillez.
29. Mi relación con Dios hoy día.

Espero que para mis 30 lleguen muchas cosas más.. pero si tengo que quedarme con una sola cosa en esta vida... sería esta felicidad y sentido de posibilidad con el que me despierto todos los días...

Por supuesto que me encantaría enamorarme y tener hijos... pero a veces no sé si en esta vida uno pueda recibir y merecer tanto... así que pues ya no sé si pedir algo más o ya estaría abusando.

Casi 30...y he sumado días terribles y otros maravillosos.. en la suma de todas las cosas.. le salgo debiendo a la vida. qué chingón, jamás pensé decirlo.

martes, 21 de agosto de 2012

El amor y sus momentos

Mientras trabajaba escribiendo sobre panes, me topé con una de las películas que más he visto en la vida: Orgullo y Prejuicio con Keira Knightley.

Soy una fan from hell de Jane Austen y cualquier cosa que haya escrito ha sido leída por mí.
Hay una escena en particular en la película que me provoca un dolor de panza como sólo esos que se sienten cuando uno está enamorado... sí.. he visto esa película varias decenas de veces y sigo emocionándome hasta las lágrimas en ese momento. Es la escena donde la adorada Lizzie Benett se para al lado de un peñasco o como gusten llamarle... los colores, el viento, la soledad, el miedo a caerse, el sol, el frío... todo me recuerda tantísimo al amor... así me parece que uno se siente cuando ama alguien...

Muchas otras cosas en esta vida me recuerdan al amor....

El momento en el que estás haciendo una masa y al vaciarla en el molde te queda la espátula con un poco de masa y tienes que probarla.... cuando empecé a hornear, dejaba un poco de la masa en el recipiente para poder probarla, pues la espátula y su delgada capa no serían suficientes... nada se compara al sabor de una masa sin cocinar... alguna vez ya me enfermé por comer masa cruda... igualito que el amor.


Otro momento es cuando un panqué empieza a crecer en el horno.. nada como ver desde la ventanita del horno como va subiendo el volumen, como crece y se forma una costra... si se abre la puerta por la urgencia, el panqué se baja y pierde su textura.... el horno puede abrirse cuando el olor a pan cocido y dulzón llenan la sala... como en el amor, hay que ser pacientes y esperar a que sea el momento, para evitar que se baje y no funcione.

El momento en que llegas a un restaurante y te presentan un menú... siempre hay una ligera adrenalina al ver qué depara la cena (o comida o desayuno).... Alguien más nos ofrecerá algo desde sus adentros (su cocina) y nosotros podremos elegir con qué seremos sorprendid@s .... será una entradita ligera, una sopa, ensalada o directamente saltaremos al plato fuerte? haremos lugar para el postre o nos llenaremos antes? alcanzaremos a probar algún coctelito, vino o nos quedaremos entregados a otras bebidas como refrescos o limonadas... Aventurarse, salirse del molde, pedir lo más raro, lo más caro, lo más barato, lo vegetariano, el especial del día, lo mismo de siempre.... lo que pedimos en un restaurante habla mucho de nosotros (y nuestra manera de relacionarnos en la vida).

El instante en que bajas de un avión y llegas a un lugar que no conoces... esperar tu maleta, salir de la sala, buscar un transporte que te lleve a tu destino es una cosa muy peculiar... todo es nuevo, no sabes qué pasa, a dónde vas, cómo llegarás... ir en el taxi camino a tu hotel y empezar a hacer un rápido sondeo de la ciudad es mi momento favorito.... ver rápidamente los edificios y las calles pasar, los letreros, los restaurantes, los ríos, los camiones, el mar, lo que sea que esa ciudad te ofrezca. Después de esa primera mirada, nada será lo mismo... un cortísimo enamoramiento, para dar paso al amor.... descubrir las entrañas de la ciudad, sus pros y sus contras... qué sí y qué no.

El caminar a la orilla del mar, sentir el momento en que el mar toca tus pies y el primer instinto es quitarse, el frío del agua y tal vez la sensación de la espuma del mar tardan unos momentos en llegar al consciente (por lo menos al mío) y me dan ganas de correr... pero recuerdo que es el mar y que me hace muy feliz y me quedo caminando allí. El frío inicial se quita y los pies "se aclimatan". Cuando menos te das cuenta ya te metiste a nadar porque sabes que no hay nada como estar en el océano y sentir cómo la sal del agua te llena todo el cuerpo.

Después de que la masa se ha horneado, sacarla del horno y tomar una pieza de lo horneado, todavía caliente, quemándose los dedos y la lengua por la desesperación de probarla. No poder pensar en nada más, salvo en lo que lo que acaba de salir del horno fue hecho por nosotros, con nuestras manos, saber si la receta valió la pena o tendrá que mejorarse... confirmar que lo que se hizo es delicioso llena el alma más que todo el dinero del mundo (tal vez exagero, no despreciaría todo el dinero del mundo pues podría seguir horneando).

Planear un menú: dar a un cliente lo que uno tiene y ocultar lo que no... No todos los cocineros son expertos en todo.. uno siempre pone su mejor cara y sus mejores recetas de entrada. Si el cliente le pide si "no puedes hacerme tal" y no sabes cómo, tienes dos opciones.. intentarlo o llevarlo por otro camino, para que al final, cambie de idea... Queremos brillar con lo que sabemos y podemos hacer. Sentirnos seguros, no amenzados, movernos como "peces en el agua"¿Algo más parecido al amor? lo dudo.

Como el amor  se siente (creo)

















¿Cómo no amar esta vida? si lo único que hace es regalarnos momentos de enamoramiento y amor continuos.

domingo, 27 de mayo de 2012

NY reloaded

Hace un año estuve mes y medio en NY... descubrir "como local" una ciudad que había visitados dos veces con 10 años de distancia entre una y otra fue un agasajo...  pasé mucho tiempo aquí echándole velocidad al cerebro pensador.
Al regresar a México luego de ese viaje decidí echar a andar mi empresa... SIBARIANA.

Gracias a la ayuda de gente que quiero infinitamente mi proyecto allá va.. levantando poco a poco... un año después estoy en NY dando una demo de mermeladas, trabajando por las mañanas en uno de mis proyectos más importantes y tomando información y todo lo que la vida neoyorquina me ofrece para otros dos momentos que vienen.
La vida tiene muchos momentos que van concatenados y otros totalmente alienados... traje conmigo la libretita que utilicé el año pasado para anotar todas las ideas que surgieron varios días sentada en el Central Park, otros tantos en el metro, algunos en el aeropuerto de regreso... creo que este momento es un hilito de ideas, historias y gente en mi vida.

Estoy aquí emocionada, pensando en todas las cosas buenas que hacen los gringos y lo mucho que aman la comida.. entonces recuerdo mi país y me arrepiento de todos mis malos pensamientos de fuga... No hay lugar como México para mi corazón; de verdad no lo hay. Me fascina viajar y es algo que no planeo dejar de hacer, pero ya cada vez me llega la nostalgia más rápidamente y ya me quiero devolver para mi pueblo. El síndrome del Jamaicón que le llaman.

Estoy en uno de los mejores momentos de mi vida en muchos aspectos... me faltan muchas metas, tantas que la lista de ello sería una cosa larga, larguísima... pero no cambiaría nada de lo que tengo por lo que no tengo... las cosas de mi vida como un menú bien planeado:

Primero la entradita y luego cuando ya vamos haciendo hambrita, nos vamos por el fuerte y agárrense que p'al postre me espero todo el cierre..

martes, 8 de mayo de 2012

Mis 10 favoritos 3/10

Canciones 1 :
  1. Rollercoaster- EBTG
  2. Lost Cause- Beck
  3. Slow Dancing in a burning room- John Mayer
  4. When the man comes around- Johnny Cash
  5. Imitosis- Andrew Bird
  6. Until we bleed- Lykke Li
  7. What if the storm ends- Snow Patrol
  8. Mrs. Cold- Kings of Convenience
  9. Intro- The XX
  10. Back Down South- Kings of Leon
Series de TV:
  1. Downton Abbey
  2. Mad Men
  3. HIMYM
  4. Game of Thrones
  5. Lost
  6. Epitafios
  7. Breaking Bad
  8. 4400
  9. Big Love
  10. News Radio

lunes, 7 de mayo de 2012

Mis 10 favoritos 2/10

Olores:
1. romero
2. gardenias
3. lemongrass
4. curry
5.vainilla
6. café
7. pasto mojado
8. pan recién horneado
9. cáscara de naranja
10. fresas

Texturas
  1. frambuesa
  2. plástico par envolver con burbujas.
  3. cartón corrugado
  4. sandía
  5. corteza crujiente y delgada de pizza
  6. espuma del mar
  7. arena del Caribe
  8. azúcar y aceite
  9. pétalos de rosa
  10. seda

miércoles, 2 de mayo de 2012

Mis 10 favoritos 1/10

Comida:
1. chocolate.
2.jengibre.
3. curry.
4. ikura.
5. mole negro.
6. pimienta gorda.
7. cebolla.
8. vainilla.
9. romero.
10. ajo.

Libros:
1. La vida alcanza-Eliseo Alberto.
2. Everyman-Philip Roth.
3. La invención de la soledad- Paul Auster.
4. Las batallas en el desierto- José Emilio Pacheco.
5. Los años falsos- Josefina Vicens.
6. My Name is Red- Orhan Pamuk.
7. La Divina Comedia- Dante Alighieri
8. La cabaña- Juan García Ponce.
9. Plenilunio- Antonio Muñoz Molina
10. Dos Crímenes- Jorge Ibargüengoitia.


viernes, 13 de abril de 2012

Perder la perspectiva

Tod@s venimos de algún sitio.
Las historias  de cada un@ de nosotr@s nos hacen "únic@s e irrepetibles".

La vida es injusta. Eso es seguro. Vivimos en un mundo donde unos tienen mucho, otros más o menos y otros no cuentan ni con lo mínimo indispensable.

El www.hombrelobodelhombre.com es un hijísimo de su madre que siempre quiere tener más y más...

MEREZCO, QUIERO, NECESITO, ME URGE, NO PUEDO VIVIR SIN.... son palabras que salen de nuestras sacrosantas bocas un día sí y otro también.

Nací en una familia que ha podido ofrecerme muchas facilidades y cosas maravillosas. Educación a nivel licenciatura (no una si no dos veces... qué pena la gastadera caray); viajes, coche, ropa, etc etc. La lista es grande y la cuenta resulta en números elevados, para un país donde hay 60 millones de pobres.

Agradezco infinitamente lo que tengo y a veces miento madres de lo que no tengo:
"ay qué daría yo por tener un avioncito privado y evitarme estas pinchis colas en el aeropuerto"...
"un departamentito aquí nomás en Champs Elysées no me caería mal"...
"yo no pedí nacer.. y menos quedarme en este pinchi hostal, en Edimburgo"...
Esas(y muchas más) frases pedantes y requeté mamertas las he proferido.

He visitado restaurantes en donde el precio de un refresco equivale al salario mínimo por día de mi país... He dejado propinas más grandes fuera de mi patria. "Está mal visto dejar propinas menores al 18% en NY... pero en México dejando el pinchi mínimo 10%". He sido autora de estas vilezas de poca monta..

Pero la vida se encarga de ponernos en nuestro lugar... en recordarnos que nuestra pedantería tiene un precio... el dolor de la víscera hueca cuando hemos hecho acto de alguna jalada monumental que atenta contra otros directa o indirectamente.

Yo tengo una historia que me ha marcado de por vida... no es propiamente mía, pero me la he apropiado por la cercanía de los autores -Mis padres-.

Mi madre es una de las mujeres más bondadosas y caritativas que existen en este universo. Consciente del dolor del otro, empática y brillante, su labor como médico ha sido espectacular a lo largo de toda su carrera y es de las pocas personas que conozco que se levanta ilusionada de trabajar día con día.
 Mi padre con un pasado complejo, lleno de carencias de todo tipo, es un hombre desprendido, consentidor, gastalón y despreocupado del "tener" y más ocupado en "el dar".

Ellos han trabajado como mulas de carga y no han recibido herencias ni regalos de nadie... todo lo que tienen es por mérito propio y para mí son un gran ejemplo (y un estándar muy cabrón).

En una ocasión, mi madre fue invitada a un fin de semana a un Campamento de niños con Leucemia. Ella coordinaría un taller para los padres de dichos morrillos. Yo estaba fuera de México y asistieron mi papá y mi hermano menor. Llegaron a un lugar del IMSS, en algún lugar de Morelos.

Mi mamá me escribió.. llegamos al lugar.. no me quiero ni quitar los zapatos... la alfombra me da terror... eso fue un viernes por la tarde.

La cena estaba programada a las 8 pm. A las 8:30 pm, notando que faltaba más de la mitad de la comitiva infantil, los organizadores del campamento fueron a ver qué pasaba. Nadie podía encontrar a los niños.... Luego de una búsqueda de 5 minutos, localizaron a todos en la zona de regaderas. La gran mayoría de los niños lloraba de alegría al estarse bañando POR PRIMERA VEZ en una regadera. "Doctorcita, es que el agua está calientita, otro ratito más", "es que sale el agua del techo y no de la jícara", "esta tinita está bien deliciosa, con agüita caliente"....
La cena se postergó hasta las 9 pm. los niños salieron felices y llegaron al comedor a comer algo que seguramente la bola de mamones gourmands que conozco y de los que formo parte, hubiéramos calificado de terible.

Cuando mi madre me platicó esta historia.. sentí un hueco en el estómago y lágrimas escurrían por mis mejillas.... EN QUÉ PINCHE MOMENTO PERDIMOS LA PERSPECTIVA. Mi madre me dijo que en ese segundo olvidó la alfombra sucia y las sábanas "de dudosa procedencia" y pasó dos noches en ese hotel "de mala muerte" como si hubieran sido en la suite más lujosa del Waldorf Astoria.

Esos niños no tenían NADA... ni agua caliente y menos salud. De un grupo de casi 30 morritos, quedan vivos menos de 5.

Conocer la regadera y el agua caliente se convirtió en uno de los gozos más grandes de su vida.

Yo conozco gente que no disfruta ni un poquito lo que tiene... "tal vino estaba muy astringente, tal cerveza muy pasada de x lúpulo", "la textura del plato Y me decepcionó".... honestamente sólo puedo decir... QUÉ INIFINITA HUEVA. Me incluyo.. yo fui así por años y a veces tengo mis rachas de www.medoyhueva.com.

Hoy disfruto por igual un clamato con cerveza Corona preparado por mi tío de Torreón que una cerveza artesanal mexicana... hoy le he perdido "el horror" a muchísimos platillos que no era ni capaz de tocar... Estoy recuperando la perspectiva. Disfrutar por estar viva, porque puedo comer, visitar, viajar, bailar, reír, escuchar, ver.... por todo.. lo que pasa y lo que no pasa.

Cada vez que empiezo a perder el piso en cualquier ámbito de mi vida, recuerdo esa regadera y a esos niños...

Quítense el traje de mamonería y arrogancia que seguramente traen much@s de ustedes... A disfrutar la vida que es UNA...

 R-E-L-Á-J-E-N-S-E

Que cada cosa nueva sea "esa regadera de agüita caliente bien deliciosa".... una sorpresa y un gozo.

M






jueves, 5 de abril de 2012

Las Vegas .... (el atascadero)

En 28 años y varios viajes en mi lista, nunca había visitado las Vegas.
No me gusta jugar, no soy antrera, me dan hueva los shows.... La ciudad NO es para mí... pero se me antojaba conocer el lugar del cual tanta gente hablaba y que es famoso por su "what happens in Vegas, stays in Vegas"... ¿qué tanto puede ocurrir en una ciudad que uno no quiera traer el recuerdo de regreso a su vida diaria?
Mi imaginación creó una ciudad inmensa con un toque de Sodoma y Gomorra 24/7.. gente bebiendo en las calles en fuentes de vodka y ron, Buffets montados en las aceras y Hoteles que al voltear a ver el cielo no lograbas ver el final... Shows callejeros, espectáculos gratuitos... casinos encerrados, sin relojes, oscuros y lúgubres donde apostabas tu dinero en mesas lujosísimas y vajillas casi cubiertas de oro... Ok, lo acepto, tengo una imaginación alterada. Pero eso era para mí las Vegas...

Luego de un vuelo de 3hrs:40 min llegamos al aeropuerto más pequeño del mundo (ok, es una exageración, me llega a la mente el aeropuerto de Granada, que era como del tamaño de mi departamento) Salimos rápidamente luego de que una muy jetuda doña nos hizo poner los 10 dedos de las manos en su lector ese sucio y terrible y la foto post-vuelo que siempre asegura una imagen de mandril semidormido (por lo menos en mi caso). Al aterrizar pudimos ver un espectáculo para el cual, mi cerebro no estaba preparado: "LAS VEGAS ES UNA CIUDAD DIMINUTA". por lo menos la zona de The Strip, donde "pasa todo" no tiene más de 15 cuadras creo yo... Hoteles grandes, pero no monumentales como lo imaginaba. Réplicas de NY, París, un castillo, una pirámide, una esfinge... hay de todo y para todos... en un espacio minúsculo.

Llegamos al hotel y no había mucha gente en las calles. Era lunes. Buscamos un lugar de sushi, como siempre... hay una belleza auténtica en comer un sashimi... no hay engaños... las cosas son lo que son. un buen pescado no se puede inventar... algo fresco, suave, aromático y fabuloso es un trozo de toro, de hamachi.... Visitamos Sushi Roku, en el Caesar's Palace, luego de recorrer sus kilométricas y exageradísimas  "calles" en el decorado, Forum Shops.El Sushi fue realmente bueno, acompañado de un ramen bien condimentado y delicioso.

La vida es eso que ocurre entre un buen restaurante y otro. creo yo.

La repetición de buenos lugares se dio a lo largo de todo el viaje. Me parece que hoy en día, uno no puede considerarse un chef celebridad (american style) si no tiene un lugar en las Vegas.
Michael Mina, Mario Batali, Joël Robuchon.... la lista es kilométrica.

Antes de salir a las Vegas pedí una lista de recomendaciones de restaurantes... la verdad es que nunca pude ir a lugar alguno de los recomendados. Siempre los tiempos de turista dictaron los lugares. Uno va caminando frente al "Bellagio" y busca un rincón en sus instalaciones... SEGURO hay algo.

Mi sugerencia para el/la viajero (a) que va a las Vegas es... no hagan una lista de restaurantes que quieran conocer.. dejen que los tiempos los lleven a dónde van... Cada hotel cuenta con un arsenal de lugares deliciosos para comer.
En todo hay un común denominador de servicio de alimentos y seguro encuentras:
*Helados
*Carnes
*Italiano
*Sushi/Ramen
*Bares
*Postres
*Healthy/Vegan

Es un combo perfectamente armado. Lugar al que entres, lugar en el que hay algo delicioso para comer.

Mi mayor sorpresa del viaje fue: L'Atelier de Joël Robuchon. un hombre al que admiro ampliamente. Ubicado en el MGM su "taller" está pegado a su restaurante Joël Robuchon (más formal y serio).
L'Atelier es un lugar fabuloso, en tonos rojos, con una cocina abierta impecable y hermosa, con un grupo de cocineros que parecen mudos, pues la verdad no emiten ruido alguno. Una exquisita carta de cocteles y un menú de alimentos MARAVILLOSO. Cada plato mejor que el otro. Salí feliz, emocionada y cada dólar del menú ($160 USD por persona)vale su peso en oro
 Tendré que hacer un post sobre la experiencia en el lugar, pues es maravilloso.

Si lo que interesa es el shopping.. compré muchas cosas, hay cientos de tiendas caras (en The Strip) y tiendas  más baratas (Outlets)  (a 10-15 minutos).... Cada hotel tiene sus propias tiendas, hay un mall llamado Fashion Mall justo frente al Hotel Trump y el Wynn. Con las típicas tiendas gringas de mall (Macy's, Nordstrom, etc). Vale la pena darse una vuelta, si lo que interesa es no salirse de The Strip.
 
Mi plus del viaje fue visitar la presa Hoover y el Gran Cañón en avión... I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E-S. 257 usd por persona un tour que incluía un viaje en Avión sobre el Gran Canón y luego transporte en camión a la Presa Hoover y visitarla por 2.5 horas.. súper interesante y salieron grandes fotos... luego, regreso a Las Vegas también en camión. Un tour que nos llevó de las 06:10 am hasta las 13:30 del día... te queda el resto de la tarde (muy desmañanado) pero sigues teniendo tiempo para hacer cosas :D
Naturaleza vs estructuras construidas por el hombre... Es una gran opción visitar estos lugares si a ud amable lectoturista, le gusta la idea de salirse de sin city y dejar atrás el caos.


Casi cada hotel ofrece alguna atracción gratuita para el visitante: El show de fuentes del Bellagio, Volcán del Mirage, Show de Piratas del Treasure Island.... Son "every hour, on the hour" (y en fines de semana se repiten con mayor frecuencia) yo la verdad sólo pude ver parte del show de fuentes desde un restaurante de sushi del Bellagio, mientras cenábamos (sí, otro restaurante de Sushi). Hay que llegar con tiempo a los lugares y hacer fila, para poder ver los shows desde buen lugar.

No sé si fue la temporada baja en la que fuimos, pero siempre encontramos mesa fácilmente, en muchos restaurantes hicimos reservación, pues notamos que con reservación siempre te tocaban mejores mesas, a diferencia de los walk -ins que casi siempre acababan en la barra o en mesas recónditas.

Los lugares que visité fueron:
-Sushi Roku en el Caesar's Palace (Yellowtail Sashimi with chili, chives and yuzu y el ramen) (coctel de Pineapple uspside down cake y uno con Hendrick's)
-Bellagio Café en el Bellagio (Pan francés relleno de frambuesa y crema y huevos benedictine)
-BLT Burger en el Mirage (Classic con malteada Black and White)
- L'Atelier de Joël Robuchon en el MGM (Menú de temporada) (coctel Lemonberry tart)
-Yellowtail Sushi en el Bellagio (Handroll con king crab)
-Max Brenner Caesar's Palace (Postres de chocolate, Tiramisú y el de chocolate y centreo líquido)
-Serendipity's 3 afuera del Caesar's Palace (El clásico neoyorquino) (Huevos Benedictine, el smoothie de frutos rojos, el pan francés de 3 pisos con fresas, chocolate y pistaches)
- DJT en el hotel Trump (hora feliz de 5-7 cocteles de 5 dólares! un regalo, pensando que el promedio en todos lados es entre 12-20)

El tema de los buffets es cosa seria en las Vegas.. no me gustan ni poquito los buffets, pero la gente dice que son realmente buenos.. en otra ocasión probaré...

El show de O del cirque du Soleil muy ameno, pero la neta, sigue sin ser lo mío... bien podría no ir a ningún show ever again en las Vegas.. yo soy mujer de conciertos.. creo.

Las Vegas es un lugar en donde hay cosas para TODOS... te guste o no jugar, gastar, beber, etc. Iba con actitud abierta y me fue sorprendiendo día con día la ciudad... la pasé muy bien y ahora quiero planear un regreso.

Sé que la gente pierde la cordura, las escrituras de la casa y hasta la decencia en las Vegas... pero por lo menos yo volví con buenas historias de platillos y mucha ropa nueva.






jueves, 29 de marzo de 2012