Desde agosto no me paraba por mi blog. Ya es una costumbre arcaica en este mundo de la información desechable escribir en un diario virtual. Nunca he sido buena para los diarios ni para las notas... lo mío es recordar pedazos de las cosas y siempre marcar a las personas o a las temporadas por una canción.
Hace 10 días cumplí 29 años... me queda uno para poder llegar a los 30.
Como me gustan las listas haré una, pues porq básicamente este es mi blog y escribo de lo que me gusta...
A continuación las (casi) 30 cosas que me hacen feliz.
1. Lavar y doblar la ropa.
2.Acomodar los cojines de mi sala y conseguir nuevos diseños.
3. Los besos llenos de baba que dan los niños.
4. Ver mis series favoritas de corrido, en maratones y mejor aún si es acompañada de gente que quiero con todo mi corazón.
5. A mi abuela dándome sus recetas, siempre empezando con "le pone su ajito, su cebollita".
6. Las carcajadas honestas y sonoras.
7. Comer helado directamente del bote.
8. La catsup con curry.
9. Planear viajes.
10. Comerme un trozo de chocolate, despacito y sin masticarlo.
11. Una buena copa de vino.
12. Las pinturas de Gustav Klimt.
13. Los amigos que están cuando ni tú sabes que los necesitas.
14. El momento en que una nueva receta sabe mejor de lo que esperabas.
15. Pelar una mandarina con las manos.
16. Cantar a grito pelado en el coche.
17. El sabor del jengibre cristalizado.
18. Las parejas de viejitos que se quieren.
19. Los niños jugando en el parque.
20. El mar y su olor.
21. Pasar horas en un museo, mirando el mismo cuadro.
22. La sensación de hueco en la panza cuando terminas un libro.
23. Llegar a un restaurante y que te sorprenda.
24. Los mercados.
25. Manejar.
26. Morder los hielos de mi vaso.
27. La capacidad de sorpresa de la gente.
28. La sencillez.
29. Mi relación con Dios hoy día.
Espero que para mis 30 lleguen muchas cosas más.. pero si tengo que quedarme con una sola cosa en esta vida... sería esta felicidad y sentido de posibilidad con el que me despierto todos los días...
Por supuesto que me encantaría enamorarme y tener hijos... pero a veces no sé si en esta vida uno pueda recibir y merecer tanto... así que pues ya no sé si pedir algo más o ya estaría abusando.
Casi 30...y he sumado días terribles y otros maravillosos.. en la suma de todas las cosas.. le salgo debiendo a la vida. qué chingón, jamás pensé decirlo.
martes, 26 de marzo de 2013
martes, 21 de agosto de 2012
El amor y sus momentos
Mientras trabajaba escribiendo sobre panes, me topé con una de las películas que más he visto en la vida: Orgullo y Prejuicio con Keira Knightley.
Soy una fan from hell de Jane Austen y cualquier cosa que haya escrito ha sido leída por mí.
Hay una escena en particular en la película que me provoca un dolor de panza como sólo esos que se sienten cuando uno está enamorado... sí.. he visto esa película varias decenas de veces y sigo emocionándome hasta las lágrimas en ese momento. Es la escena donde la adorada Lizzie Benett se para al lado de un peñasco o como gusten llamarle... los colores, el viento, la soledad, el miedo a caerse, el sol, el frío... todo me recuerda tantísimo al amor... así me parece que uno se siente cuando ama alguien...
Muchas otras cosas en esta vida me recuerdan al amor....
El momento en el que estás haciendo una masa y al vaciarla en el molde te queda la espátula con un poco de masa y tienes que probarla.... cuando empecé a hornear, dejaba un poco de la masa en el recipiente para poder probarla, pues la espátula y su delgada capa no serían suficientes... nada se compara al sabor de una masa sin cocinar... alguna vez ya me enfermé por comer masa cruda... igualito que el amor.
Otro momento es cuando un panqué empieza a crecer en el horno.. nada como ver desde la ventanita del horno como va subiendo el volumen, como crece y se forma una costra... si se abre la puerta por la urgencia, el panqué se baja y pierde su textura.... el horno puede abrirse cuando el olor a pan cocido y dulzón llenan la sala... como en el amor, hay que ser pacientes y esperar a que sea el momento, para evitar que se baje y no funcione.
El momento en que llegas a un restaurante y te presentan un menú... siempre hay una ligera adrenalina al ver qué depara la cena (o comida o desayuno).... Alguien más nos ofrecerá algo desde sus adentros (su cocina) y nosotros podremos elegir con qué seremos sorprendid@s .... será una entradita ligera, una sopa, ensalada o directamente saltaremos al plato fuerte? haremos lugar para el postre o nos llenaremos antes? alcanzaremos a probar algún coctelito, vino o nos quedaremos entregados a otras bebidas como refrescos o limonadas... Aventurarse, salirse del molde, pedir lo más raro, lo más caro, lo más barato, lo vegetariano, el especial del día, lo mismo de siempre.... lo que pedimos en un restaurante habla mucho de nosotros (y nuestra manera de relacionarnos en la vida).
El instante en que bajas de un avión y llegas a un lugar que no conoces... esperar tu maleta, salir de la sala, buscar un transporte que te lleve a tu destino es una cosa muy peculiar... todo es nuevo, no sabes qué pasa, a dónde vas, cómo llegarás... ir en el taxi camino a tu hotel y empezar a hacer un rápido sondeo de la ciudad es mi momento favorito.... ver rápidamente los edificios y las calles pasar, los letreros, los restaurantes, los ríos, los camiones, el mar, lo que sea que esa ciudad te ofrezca. Después de esa primera mirada, nada será lo mismo... un cortísimo enamoramiento, para dar paso al amor.... descubrir las entrañas de la ciudad, sus pros y sus contras... qué sí y qué no.
El caminar a la orilla del mar, sentir el momento en que el mar toca tus pies y el primer instinto es quitarse, el frío del agua y tal vez la sensación de la espuma del mar tardan unos momentos en llegar al consciente (por lo menos al mío) y me dan ganas de correr... pero recuerdo que es el mar y que me hace muy feliz y me quedo caminando allí. El frío inicial se quita y los pies "se aclimatan". Cuando menos te das cuenta ya te metiste a nadar porque sabes que no hay nada como estar en el océano y sentir cómo la sal del agua te llena todo el cuerpo.
Después de que la masa se ha horneado, sacarla del horno y tomar una pieza de lo horneado, todavía caliente, quemándose los dedos y la lengua por la desesperación de probarla. No poder pensar en nada más, salvo en lo que lo que acaba de salir del horno fue hecho por nosotros, con nuestras manos, saber si la receta valió la pena o tendrá que mejorarse... confirmar que lo que se hizo es delicioso llena el alma más que todo el dinero del mundo (tal vez exagero, no despreciaría todo el dinero del mundo pues podría seguir horneando).
Planear un menú: dar a un cliente lo que uno tiene y ocultar lo que no... No todos los cocineros son expertos en todo.. uno siempre pone su mejor cara y sus mejores recetas de entrada. Si el cliente le pide si "no puedes hacerme tal" y no sabes cómo, tienes dos opciones.. intentarlo o llevarlo por otro camino, para que al final, cambie de idea... Queremos brillar con lo que sabemos y podemos hacer. Sentirnos seguros, no amenzados, movernos como "peces en el agua"¿Algo más parecido al amor? lo dudo.
¿Cómo no amar esta vida? si lo único que hace es regalarnos momentos de enamoramiento y amor continuos.
Soy una fan from hell de Jane Austen y cualquier cosa que haya escrito ha sido leída por mí.
Hay una escena en particular en la película que me provoca un dolor de panza como sólo esos que se sienten cuando uno está enamorado... sí.. he visto esa película varias decenas de veces y sigo emocionándome hasta las lágrimas en ese momento. Es la escena donde la adorada Lizzie Benett se para al lado de un peñasco o como gusten llamarle... los colores, el viento, la soledad, el miedo a caerse, el sol, el frío... todo me recuerda tantísimo al amor... así me parece que uno se siente cuando ama alguien...
Muchas otras cosas en esta vida me recuerdan al amor....
El momento en el que estás haciendo una masa y al vaciarla en el molde te queda la espátula con un poco de masa y tienes que probarla.... cuando empecé a hornear, dejaba un poco de la masa en el recipiente para poder probarla, pues la espátula y su delgada capa no serían suficientes... nada se compara al sabor de una masa sin cocinar... alguna vez ya me enfermé por comer masa cruda... igualito que el amor.
Otro momento es cuando un panqué empieza a crecer en el horno.. nada como ver desde la ventanita del horno como va subiendo el volumen, como crece y se forma una costra... si se abre la puerta por la urgencia, el panqué se baja y pierde su textura.... el horno puede abrirse cuando el olor a pan cocido y dulzón llenan la sala... como en el amor, hay que ser pacientes y esperar a que sea el momento, para evitar que se baje y no funcione.
El momento en que llegas a un restaurante y te presentan un menú... siempre hay una ligera adrenalina al ver qué depara la cena (o comida o desayuno).... Alguien más nos ofrecerá algo desde sus adentros (su cocina) y nosotros podremos elegir con qué seremos sorprendid@s .... será una entradita ligera, una sopa, ensalada o directamente saltaremos al plato fuerte? haremos lugar para el postre o nos llenaremos antes? alcanzaremos a probar algún coctelito, vino o nos quedaremos entregados a otras bebidas como refrescos o limonadas... Aventurarse, salirse del molde, pedir lo más raro, lo más caro, lo más barato, lo vegetariano, el especial del día, lo mismo de siempre.... lo que pedimos en un restaurante habla mucho de nosotros (y nuestra manera de relacionarnos en la vida).
El instante en que bajas de un avión y llegas a un lugar que no conoces... esperar tu maleta, salir de la sala, buscar un transporte que te lleve a tu destino es una cosa muy peculiar... todo es nuevo, no sabes qué pasa, a dónde vas, cómo llegarás... ir en el taxi camino a tu hotel y empezar a hacer un rápido sondeo de la ciudad es mi momento favorito.... ver rápidamente los edificios y las calles pasar, los letreros, los restaurantes, los ríos, los camiones, el mar, lo que sea que esa ciudad te ofrezca. Después de esa primera mirada, nada será lo mismo... un cortísimo enamoramiento, para dar paso al amor.... descubrir las entrañas de la ciudad, sus pros y sus contras... qué sí y qué no.
El caminar a la orilla del mar, sentir el momento en que el mar toca tus pies y el primer instinto es quitarse, el frío del agua y tal vez la sensación de la espuma del mar tardan unos momentos en llegar al consciente (por lo menos al mío) y me dan ganas de correr... pero recuerdo que es el mar y que me hace muy feliz y me quedo caminando allí. El frío inicial se quita y los pies "se aclimatan". Cuando menos te das cuenta ya te metiste a nadar porque sabes que no hay nada como estar en el océano y sentir cómo la sal del agua te llena todo el cuerpo.
Después de que la masa se ha horneado, sacarla del horno y tomar una pieza de lo horneado, todavía caliente, quemándose los dedos y la lengua por la desesperación de probarla. No poder pensar en nada más, salvo en lo que lo que acaba de salir del horno fue hecho por nosotros, con nuestras manos, saber si la receta valió la pena o tendrá que mejorarse... confirmar que lo que se hizo es delicioso llena el alma más que todo el dinero del mundo (tal vez exagero, no despreciaría todo el dinero del mundo pues podría seguir horneando).
Planear un menú: dar a un cliente lo que uno tiene y ocultar lo que no... No todos los cocineros son expertos en todo.. uno siempre pone su mejor cara y sus mejores recetas de entrada. Si el cliente le pide si "no puedes hacerme tal" y no sabes cómo, tienes dos opciones.. intentarlo o llevarlo por otro camino, para que al final, cambie de idea... Queremos brillar con lo que sabemos y podemos hacer. Sentirnos seguros, no amenzados, movernos como "peces en el agua"¿Algo más parecido al amor? lo dudo.
| Como el amor se siente (creo) |
¿Cómo no amar esta vida? si lo único que hace es regalarnos momentos de enamoramiento y amor continuos.
domingo, 27 de mayo de 2012
NY reloaded
Hace un año estuve mes y medio en NY... descubrir "como local" una ciudad que había visitados dos veces con 10 años de distancia entre una y otra fue un agasajo... pasé mucho tiempo aquí echándole velocidad al cerebro pensador.
Al regresar a México luego de ese viaje decidí echar a andar mi empresa... SIBARIANA.
Gracias a la ayuda de gente que quiero infinitamente mi proyecto allá va.. levantando poco a poco... un año después estoy en NY dando una demo de mermeladas, trabajando por las mañanas en uno de mis proyectos más importantes y tomando información y todo lo que la vida neoyorquina me ofrece para otros dos momentos que vienen.
La vida tiene muchos momentos que van concatenados y otros totalmente alienados... traje conmigo la libretita que utilicé el año pasado para anotar todas las ideas que surgieron varios días sentada en el Central Park, otros tantos en el metro, algunos en el aeropuerto de regreso... creo que este momento es un hilito de ideas, historias y gente en mi vida.
Estoy aquí emocionada, pensando en todas las cosas buenas que hacen los gringos y lo mucho que aman la comida.. entonces recuerdo mi país y me arrepiento de todos mis malos pensamientos de fuga... No hay lugar como México para mi corazón; de verdad no lo hay. Me fascina viajar y es algo que no planeo dejar de hacer, pero ya cada vez me llega la nostalgia más rápidamente y ya me quiero devolver para mi pueblo. El síndrome del Jamaicón que le llaman.
Estoy en uno de los mejores momentos de mi vida en muchos aspectos... me faltan muchas metas, tantas que la lista de ello sería una cosa larga, larguísima... pero no cambiaría nada de lo que tengo por lo que no tengo... las cosas de mi vida como un menú bien planeado:
Primero la entradita y luego cuando ya vamos haciendo hambrita, nos vamos por el fuerte y agárrense que p'al postre me espero todo el cierre..
Al regresar a México luego de ese viaje decidí echar a andar mi empresa... SIBARIANA.
Gracias a la ayuda de gente que quiero infinitamente mi proyecto allá va.. levantando poco a poco... un año después estoy en NY dando una demo de mermeladas, trabajando por las mañanas en uno de mis proyectos más importantes y tomando información y todo lo que la vida neoyorquina me ofrece para otros dos momentos que vienen.
La vida tiene muchos momentos que van concatenados y otros totalmente alienados... traje conmigo la libretita que utilicé el año pasado para anotar todas las ideas que surgieron varios días sentada en el Central Park, otros tantos en el metro, algunos en el aeropuerto de regreso... creo que este momento es un hilito de ideas, historias y gente en mi vida.
Estoy aquí emocionada, pensando en todas las cosas buenas que hacen los gringos y lo mucho que aman la comida.. entonces recuerdo mi país y me arrepiento de todos mis malos pensamientos de fuga... No hay lugar como México para mi corazón; de verdad no lo hay. Me fascina viajar y es algo que no planeo dejar de hacer, pero ya cada vez me llega la nostalgia más rápidamente y ya me quiero devolver para mi pueblo. El síndrome del Jamaicón que le llaman.
Estoy en uno de los mejores momentos de mi vida en muchos aspectos... me faltan muchas metas, tantas que la lista de ello sería una cosa larga, larguísima... pero no cambiaría nada de lo que tengo por lo que no tengo... las cosas de mi vida como un menú bien planeado:
Primero la entradita y luego cuando ya vamos haciendo hambrita, nos vamos por el fuerte y agárrense que p'al postre me espero todo el cierre..
martes, 8 de mayo de 2012
Mis 10 favoritos 3/10
Canciones 1 :
- Rollercoaster- EBTG
- Lost Cause- Beck
- Slow Dancing in a burning room- John Mayer
- When the man comes around- Johnny Cash
- Imitosis- Andrew Bird
- Until we bleed- Lykke Li
- What if the storm ends- Snow Patrol
- Mrs. Cold- Kings of Convenience
- Intro- The XX
- Back Down South- Kings of Leon
- Downton Abbey
- Mad Men
- HIMYM
- Game of Thrones
- Lost
- Epitafios
- Breaking Bad
- 4400
- Big Love
- News Radio
lunes, 7 de mayo de 2012
Mis 10 favoritos 2/10
Olores:
1. romero
2. gardenias
3. lemongrass
4. curry
5.vainilla
6. café
7. pasto mojado
8. pan recién horneado
9. cáscara de naranja
10. fresas
Texturas
1. romero
2. gardenias
3. lemongrass
4. curry
5.vainilla
6. café
7. pasto mojado
8. pan recién horneado
9. cáscara de naranja
10. fresas
Texturas
- frambuesa
- plástico par envolver con burbujas.
- cartón corrugado
- sandía
- corteza crujiente y delgada de pizza
- espuma del mar
- arena del Caribe
- azúcar y aceite
- pétalos de rosa
- seda
miércoles, 2 de mayo de 2012
Mis 10 favoritos 1/10
Comida:
1. chocolate.
2.jengibre.
3. curry.
4. ikura.
5. mole negro.
6. pimienta gorda.
7. cebolla.
8. vainilla.
9. romero.
10. ajo.
Libros:
1. La vida alcanza-Eliseo Alberto.
2. Everyman-Philip Roth.
3. La invención de la soledad- Paul Auster.
4. Las batallas en el desierto- José Emilio Pacheco.
5. Los años falsos- Josefina Vicens.
6. My Name is Red- Orhan Pamuk.
7. La Divina Comedia- Dante Alighieri
8. La cabaña- Juan García Ponce.
9. Plenilunio- Antonio Muñoz Molina
10. Dos Crímenes- Jorge Ibargüengoitia.
1. chocolate.
2.jengibre.
3. curry.
4. ikura.
5. mole negro.
6. pimienta gorda.
7. cebolla.
8. vainilla.
9. romero.
10. ajo.
Libros:
1. La vida alcanza-Eliseo Alberto.
2. Everyman-Philip Roth.
3. La invención de la soledad- Paul Auster.
4. Las batallas en el desierto- José Emilio Pacheco.
5. Los años falsos- Josefina Vicens.
6. My Name is Red- Orhan Pamuk.
7. La Divina Comedia- Dante Alighieri
8. La cabaña- Juan García Ponce.
9. Plenilunio- Antonio Muñoz Molina
10. Dos Crímenes- Jorge Ibargüengoitia.
viernes, 13 de abril de 2012
Perder la perspectiva
Tod@s venimos de algún sitio.
Las historias de cada un@ de nosotr@s nos hacen "únic@s e irrepetibles".
La vida es injusta. Eso es seguro. Vivimos en un mundo donde unos tienen mucho, otros más o menos y otros no cuentan ni con lo mínimo indispensable.
El www.hombrelobodelhombre.com es un hijísimo de su madre que siempre quiere tener más y más...
MEREZCO, QUIERO, NECESITO, ME URGE, NO PUEDO VIVIR SIN.... son palabras que salen de nuestras sacrosantas bocas un día sí y otro también.
Nací en una familia que ha podido ofrecerme muchas facilidades y cosas maravillosas. Educación a nivel licenciatura (no una si no dos veces... qué pena la gastadera caray); viajes, coche, ropa, etc etc. La lista es grande y la cuenta resulta en números elevados, para un país donde hay 60 millones de pobres.
Agradezco infinitamente lo que tengo y a veces miento madres de lo que no tengo:
"ay qué daría yo por tener un avioncito privado y evitarme estas pinchis colas en el aeropuerto"...
"un departamentito aquí nomás en Champs Elysées no me caería mal"...
"yo no pedí nacer.. y menos quedarme en este pinchi hostal, en Edimburgo"...
Esas(y muchas más) frases pedantes y requeté mamertas las he proferido.
He visitado restaurantes en donde el precio de un refresco equivale al salario mínimo por día de mi país... He dejado propinas más grandes fuera de mi patria. "Está mal visto dejar propinas menores al 18% en NY... pero en México dejando el pinchi mínimo 10%". He sido autora de estas vilezas de poca monta..
Pero la vida se encarga de ponernos en nuestro lugar... en recordarnos que nuestra pedantería tiene un precio... el dolor de la víscera hueca cuando hemos hecho acto de alguna jalada monumental que atenta contra otros directa o indirectamente.
Yo tengo una historia que me ha marcado de por vida... no es propiamente mía, pero me la he apropiado por la cercanía de los autores -Mis padres-.
Mi madre es una de las mujeres más bondadosas y caritativas que existen en este universo. Consciente del dolor del otro, empática y brillante, su labor como médico ha sido espectacular a lo largo de toda su carrera y es de las pocas personas que conozco que se levanta ilusionada de trabajar día con día.
Mi padre con un pasado complejo, lleno de carencias de todo tipo, es un hombre desprendido, consentidor, gastalón y despreocupado del "tener" y más ocupado en "el dar".
Ellos han trabajado como mulas de carga y no han recibido herencias ni regalos de nadie... todo lo que tienen es por mérito propio y para mí son un gran ejemplo (y un estándar muy cabrón).
En una ocasión, mi madre fue invitada a un fin de semana a un Campamento de niños con Leucemia. Ella coordinaría un taller para los padres de dichos morrillos. Yo estaba fuera de México y asistieron mi papá y mi hermano menor. Llegaron a un lugar del IMSS, en algún lugar de Morelos.
Mi mamá me escribió.. llegamos al lugar.. no me quiero ni quitar los zapatos... la alfombra me da terror... eso fue un viernes por la tarde.
La cena estaba programada a las 8 pm. A las 8:30 pm, notando que faltaba más de la mitad de la comitiva infantil, los organizadores del campamento fueron a ver qué pasaba. Nadie podía encontrar a los niños.... Luego de una búsqueda de 5 minutos, localizaron a todos en la zona de regaderas. La gran mayoría de los niños lloraba de alegría al estarse bañando POR PRIMERA VEZ en una regadera. "Doctorcita, es que el agua está calientita, otro ratito más", "es que sale el agua del techo y no de la jícara", "esta tinita está bien deliciosa, con agüita caliente"....
La cena se postergó hasta las 9 pm. los niños salieron felices y llegaron al comedor a comer algo que seguramente la bola de mamones gourmands que conozco y de los que formo parte, hubiéramos calificado de terible.
Cuando mi madre me platicó esta historia.. sentí un hueco en el estómago y lágrimas escurrían por mis mejillas.... EN QUÉ PINCHE MOMENTO PERDIMOS LA PERSPECTIVA. Mi madre me dijo que en ese segundo olvidó la alfombra sucia y las sábanas "de dudosa procedencia" y pasó dos noches en ese hotel "de mala muerte" como si hubieran sido en la suite más lujosa del Waldorf Astoria.
Esos niños no tenían NADA... ni agua caliente y menos salud. De un grupo de casi 30 morritos, quedan vivos menos de 5.
Conocer la regadera y el agua caliente se convirtió en uno de los gozos más grandes de su vida.
Yo conozco gente que no disfruta ni un poquito lo que tiene... "tal vino estaba muy astringente, tal cerveza muy pasada de x lúpulo", "la textura del plato Y me decepcionó".... honestamente sólo puedo decir... QUÉ INIFINITA HUEVA. Me incluyo.. yo fui así por años y a veces tengo mis rachas de www.medoyhueva.com.
Hoy disfruto por igual un clamato con cerveza Corona preparado por mi tío de Torreón que una cerveza artesanal mexicana... hoy le he perdido "el horror" a muchísimos platillos que no era ni capaz de tocar... Estoy recuperando la perspectiva. Disfrutar por estar viva, porque puedo comer, visitar, viajar, bailar, reír, escuchar, ver.... por todo.. lo que pasa y lo que no pasa.
Cada vez que empiezo a perder el piso en cualquier ámbito de mi vida, recuerdo esa regadera y a esos niños...
Quítense el traje de mamonería y arrogancia que seguramente traen much@s de ustedes... A disfrutar la vida que es UNA...
R-E-L-Á-J-E-N-S-E
Que cada cosa nueva sea "esa regadera de agüita caliente bien deliciosa".... una sorpresa y un gozo.
M
Las historias de cada un@ de nosotr@s nos hacen "únic@s e irrepetibles".
La vida es injusta. Eso es seguro. Vivimos en un mundo donde unos tienen mucho, otros más o menos y otros no cuentan ni con lo mínimo indispensable.
El www.hombrelobodelhombre.com es un hijísimo de su madre que siempre quiere tener más y más...
MEREZCO, QUIERO, NECESITO, ME URGE, NO PUEDO VIVIR SIN.... son palabras que salen de nuestras sacrosantas bocas un día sí y otro también.
Nací en una familia que ha podido ofrecerme muchas facilidades y cosas maravillosas. Educación a nivel licenciatura (no una si no dos veces... qué pena la gastadera caray); viajes, coche, ropa, etc etc. La lista es grande y la cuenta resulta en números elevados, para un país donde hay 60 millones de pobres.
Agradezco infinitamente lo que tengo y a veces miento madres de lo que no tengo:
"ay qué daría yo por tener un avioncito privado y evitarme estas pinchis colas en el aeropuerto"...
"un departamentito aquí nomás en Champs Elysées no me caería mal"...
"yo no pedí nacer.. y menos quedarme en este pinchi hostal, en Edimburgo"...
Esas(y muchas más) frases pedantes y requeté mamertas las he proferido.
He visitado restaurantes en donde el precio de un refresco equivale al salario mínimo por día de mi país... He dejado propinas más grandes fuera de mi patria. "Está mal visto dejar propinas menores al 18% en NY... pero en México dejando el pinchi mínimo 10%". He sido autora de estas vilezas de poca monta..
Pero la vida se encarga de ponernos en nuestro lugar... en recordarnos que nuestra pedantería tiene un precio... el dolor de la víscera hueca cuando hemos hecho acto de alguna jalada monumental que atenta contra otros directa o indirectamente.
Yo tengo una historia que me ha marcado de por vida... no es propiamente mía, pero me la he apropiado por la cercanía de los autores -Mis padres-.
Mi madre es una de las mujeres más bondadosas y caritativas que existen en este universo. Consciente del dolor del otro, empática y brillante, su labor como médico ha sido espectacular a lo largo de toda su carrera y es de las pocas personas que conozco que se levanta ilusionada de trabajar día con día.
Mi padre con un pasado complejo, lleno de carencias de todo tipo, es un hombre desprendido, consentidor, gastalón y despreocupado del "tener" y más ocupado en "el dar".
Ellos han trabajado como mulas de carga y no han recibido herencias ni regalos de nadie... todo lo que tienen es por mérito propio y para mí son un gran ejemplo (y un estándar muy cabrón).
En una ocasión, mi madre fue invitada a un fin de semana a un Campamento de niños con Leucemia. Ella coordinaría un taller para los padres de dichos morrillos. Yo estaba fuera de México y asistieron mi papá y mi hermano menor. Llegaron a un lugar del IMSS, en algún lugar de Morelos.
Mi mamá me escribió.. llegamos al lugar.. no me quiero ni quitar los zapatos... la alfombra me da terror... eso fue un viernes por la tarde.
La cena estaba programada a las 8 pm. A las 8:30 pm, notando que faltaba más de la mitad de la comitiva infantil, los organizadores del campamento fueron a ver qué pasaba. Nadie podía encontrar a los niños.... Luego de una búsqueda de 5 minutos, localizaron a todos en la zona de regaderas. La gran mayoría de los niños lloraba de alegría al estarse bañando POR PRIMERA VEZ en una regadera. "Doctorcita, es que el agua está calientita, otro ratito más", "es que sale el agua del techo y no de la jícara", "esta tinita está bien deliciosa, con agüita caliente"....
La cena se postergó hasta las 9 pm. los niños salieron felices y llegaron al comedor a comer algo que seguramente la bola de mamones gourmands que conozco y de los que formo parte, hubiéramos calificado de terible.
Cuando mi madre me platicó esta historia.. sentí un hueco en el estómago y lágrimas escurrían por mis mejillas.... EN QUÉ PINCHE MOMENTO PERDIMOS LA PERSPECTIVA. Mi madre me dijo que en ese segundo olvidó la alfombra sucia y las sábanas "de dudosa procedencia" y pasó dos noches en ese hotel "de mala muerte" como si hubieran sido en la suite más lujosa del Waldorf Astoria.
Esos niños no tenían NADA... ni agua caliente y menos salud. De un grupo de casi 30 morritos, quedan vivos menos de 5.
Conocer la regadera y el agua caliente se convirtió en uno de los gozos más grandes de su vida.
Yo conozco gente que no disfruta ni un poquito lo que tiene... "tal vino estaba muy astringente, tal cerveza muy pasada de x lúpulo", "la textura del plato Y me decepcionó".... honestamente sólo puedo decir... QUÉ INIFINITA HUEVA. Me incluyo.. yo fui así por años y a veces tengo mis rachas de www.medoyhueva.com.
Hoy disfruto por igual un clamato con cerveza Corona preparado por mi tío de Torreón que una cerveza artesanal mexicana... hoy le he perdido "el horror" a muchísimos platillos que no era ni capaz de tocar... Estoy recuperando la perspectiva. Disfrutar por estar viva, porque puedo comer, visitar, viajar, bailar, reír, escuchar, ver.... por todo.. lo que pasa y lo que no pasa.
Cada vez que empiezo a perder el piso en cualquier ámbito de mi vida, recuerdo esa regadera y a esos niños...
Quítense el traje de mamonería y arrogancia que seguramente traen much@s de ustedes... A disfrutar la vida que es UNA...
R-E-L-Á-J-E-N-S-E
Que cada cosa nueva sea "esa regadera de agüita caliente bien deliciosa".... una sorpresa y un gozo.
M
Etiquetas:
arrogancia,
cocina,
comida,
felicidad,
perspectiva,
sorpresa
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
